viernes, 4 de noviembre de 2011

DESBRIDAMIENTO DE LAS ULCERAS

La presencia en el lecho de la herida de tejido necrótico bien sea como escara negra, amarilla de carácter seco o húmedo, actúa como medio ideal para la proliferación bacteriana e impide el proceso de curación.
la situación global del paciente y las características del tejido a desbridar, condicionará el tipo de desbridamiento a realizar.
Podemos clasificar los métodos de desbridamientos en:

  1. Cortantes o Quirúrgicos.
  2. Enzimaticos o Químicos.
  3. Autolíticos.
  4. Mecánicos.
 1. CORTANTES O QUIRÚRGICOS
Está considerado como la forma más rápida de eliminar áreas de escaras secas adheridas a planos más profundos o de tejido necrótico húmedo.
Este desbridamiento deberá realizarse por planos y en diferentes sesiones (salvo el desbridamiento radical en quirófano), siempre comenzando por el área central. Si apareciera dolor, es aconsejable aplicar gel de lidocaína 2%, EMLA, etc. La hemorragia puede ser una complicación frecuente que podemos controlar mediante compresión directa. Si no cediera se recurrirá a la sutura del vaso sangrante. Una vez controlada la hemorragia sería recomendable utilizar durante el periodo de 8 a 24 horas un apósitos seco, cambiándolo posteriormente por un apósito húmedo.

2. ENZIMÁTICO O QUÍMICO
Es un método más a valorar cuando el paciente no tolere el desbridamiento quirúrgico.
Existen en el mercado diversos productos enzimáticos (proteolíticos, fibrinolítico,...) que pueden utilizarse como agentes de detersión química de los tejidos necróticos.
La colagenasa es un ejemplo de este tipo de sustancias. Existen evidencias de que favorece el desbridamiento y el crecimiento de tejido de granulación.
Cuando vaya a ser utilizada, es recomendable proteger la piel periulceral mediante una película barrera, pasta de zinc, silicona, etc., al igual, que aumentar el nivel de humedad en la herida para potenciar su acción.


3. AUTOLÍTICO
Se favorecerá mediante el uso de productos concebidos en el principio de cura húmeda.
Se produce por la conjunción de 3 factores, la hidratación del lecho de la úlcera, la fibrinolisis y la acción de las enzimas endógenas sobre los tejidos desvitalizados.
Este tipo de desbridamiento es más selectivos y atraumático. Presenta una acción más lenta en el tiempo. Cualquier apósito capaz de producir condiciones de cura húmeda, de manera general y los hidrogeles en estructura amorfa (geles) de manera específica son productos con capacidad de producir desbridamiento autolítico.
En el caso de heridas con tejido esfacelado, los hidrogeles en estructura amorfa, por su acción hidratante facilitan la eliminación de tejidos no viables, por lo que deben considerarse como una efectiva opción de desbridamiento.

4. MECÁNICO

En la actualidad son técnicas en desuso, al existir alternativas con menor riesgo de afectación del lecho lesional.
Se trata de técnicas no selectivas y traumáticas. Principalmente se realiza por abrasión mecánica a través del frotamiento, uso de dextranómeros, mediante la irrigación a presión de la herida o la utilización de apósitos humedecidos que al secarse pasadas 4-6 horas se adhieren al tejido necrótico, pero también al tejido sano, que se arranca con su retirada.

Bibliografía: Directrices generales sobre el tratamiento de las úlceras por presión. GNEAUPP. (Doc.III GNEAUPP)
Imprimir

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada